viernes, 26 de abril de 2013

Saliendo de la estación de Atocha - Ben Lerner

ben lerner saliendo de la estacion de atocha
Saliendo de la estación de Atocha
Ben Lerner

Existencialismo contemporáneo

Es el escritor más elogiado del momento. En la faja que envuelve su primera novela se resaltan halagos de escritores de la talla de Jonathan Franzen, Paul Auster y John Ashbery. Podríamos decir que estamos ante la novela contemporánea tipo, y el existencialismo como tema. Saliendo de la estación de Atocha, la mejor novela del año según The New Yorker, Newsweek, The Guardian, The Boston Globe y otras reconocidas publicaciones. 

Ben Lerner (Kansas, 1979), poeta, ensayista, ahora novelista y profesor de escritura en el Brooklyn College. Ha publicado tres libros de poesía: The Lichtenberg Figures, Angle of Yaw y Mean Free Path. Becado por la prestigiosa Howard Foundation, ha sido finalista del National Book Award y el primer escritor norteamericano en obtener el premio Münster for International Poetry (2011). Merecedor del Believer Book con ésta, su primera novela, y finalista además del LA Times Art Seidenbaum Award y el New York Public Library’s Young Lions Fiction Award. 

Seguidor acérrimo de Ashbery sobre el que ha publicado el ensayo The Future Continuous: Ashbery’s Lyric Mediacy. En la novela alude constantemente a su obra o al autor. Precisamente, lleva el título de un poema del libro El juramento de la pista de frontón (1962) de Ashbery. Nos queda la duda de si la elección del título responde a un simple homenaje al autor y nada tiene que ver con que el protagonista coincidiera en Madrid con los atentados del 11-M en Atocha; si una cosa llevó a la otra; o ambas. En cualquier caso, no esperen encontrarse una reflexión en profundidad sobre cómo vivió un becado americano el atentado, porque ese episodio pasa por una mera anécdota más en la historia que se relata. 

Porque Lerner no ha querido meterse en ‘camisa de once varas’ o porque el estado de ‘colocón constante’ de su protagonista no da para que pueda hacer un análisis serio de aquello. El caso es que sí pensaba encontrarme –o lo quería- con una reflexión profunda, o seria al menos, de cómo un joven norteamericano vivió aquellos días. Pero la conclusión que he sacado es que este personaje (y digo personaje en todos los sentidos que se le pueda dar a la palabra, incluso el peyorativo porque el chico se las trae), o no fue consciente de la importancia de aquél hecho o no ha querido dársela ¡Vaya usted a saber! Y es que no he sacado ninguna idea o conclusión clara de esta novela. No sabría decir si me ha gustado o no, porque por momentos me ha parecido absurda, con episodios inconexos o, mejor dicho, enlazados con calzador y que no termina de abordar de frente y por derecho el tema que se intuye quiere afrontar: el existencialismo. O al menos eso he deducido, en la figura de Adam Gordon, un tipo neurótico, con problemas psiquiátricos que no se terminan de esclarecer en ningún momento, un joven perdido que consigue una beca para viajar a Madrid a llevar a cabo un “proyecto poético” que ni él mismo sabría describir en qué consiste. Pasa los días tomando pastillas blancas para ‘lo suyo’, ingiriendo elevadas dosis de cafeína en el tejado de su piso con vistas a Santa Ana, fumando porros en El Retiro y haciendo un 'collage' de poemas y obras de la guerra civil española. Aún así, tiene la suerte de que sus poemas sean tomados en cuenta y presentados en alguna tertulia de una galería en el Barrio de Salamanca. 

Saliendo de la estación de Atocha es la narración de la vida en Madrid de este poeta con desequilibrios y mentiroso compulsivo. Sus relaciones con las pocas amistades que consiguen entablar, sus relaciones con un par de mujeres, sus pequeñas escapadas por la geografía española y el desarrollo de su proyecto poético. Todo coincidiendo con los atentados del 11-M aunque, ya les digo, que bien podía haber coincido con la celebración del JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) que poco habría afectado al relato general de la novela. 

No quiero con todo esto decir que no la recomiendo. En realidad, la novela tiene algo que engancha aunque quizá sea la búsqueda de un ‘algo’ página a página. La misma búsqueda del protagonista de sí mismo. En ese ir y venir de dudas, de cuestionarlo todo, la indecisión y el descontento con uno mismo y el contexto, Adam Gordon parece por momentos la versión post-universitaria del joven James Sveck de Algún día este dolor te será útil (Peter Cameron). Una “versión actualizada” de El guardián entre el centeno publicada por Libros del Asteroide el año pasado.

Es Saliendo de la estación de Atocha una novela contemporánea tragicómica, que si autores de la talla de Franzen, Auster, Tao Lin o Ashbery la recomiendan por algo será. Ustedes lean y luego nos cuentan.


SALIENDO DE LA ESTACIÓN DE ATOCHA
Ben Lerner
Mondadori, 2013
208 Págs.
Leaving The Atocha Station


2 comentarios :

  1. La verdad es que no nos llama mucho :(

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    Respuestas
    1. Es un libro interesante pero si no sueles leer novelas del estilo puede que se te atragante un poco...

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