viernes, 15 de noviembre de 2013

La mala luz - Carlos Castán

la mala luz carlos castán
La mala luz. Carlos Castán

Carlos Castán (Barcelona, 1960) publica su primera novela recibida con expectación por quienes ya conocían su excelente trayectoria como escritor de relatos, y con agradable sorpresa, sin duda, por los que le descubren ahora. La mala luz, una intensa novela sobre la búsqueda de identidad o la ausencia de ella. Sobre todo, literatura en estado puro.

Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid y, actualmente, profesor de secundaria en Zaragoza. Su primera publicación, Frío de vivir (1997), libro de relatos que le valió una muy buena acogida por parte de la crítica y fue traducido a varios idiomas. Años más tarde Museo de la soledad, Sólo lo perdido y Papeles dispersos ratificaron su talento. Reconocido además con el Premio Mario Vargas Llosa NH de Relatos en 2010. Este año ha publicado Polvo en el neón, un texto narrativo sobre la Ruta 66 con fotografías de Dominique Leyva. Su debut novelístico, "un vertiginoso thriller", anuncia la editorial Destino, "que se lee en absoluta tensión". Y sí, se lee con tensión, mejor dicho con intensidad, pero calificarla de thriller es francamente cuestionable y puede llevar a equivoco a posibles lectores. Si bien es cierto que hay un asesinato, tampoco podemos considerarlo un thriller. Al menos no un thriller al uso. El asesinato no es en absoluto el hilo conductor de la historia. El esquema común que podemos aplicar a novelas de ese género, Asesinato - Investigación - Desenlace, no es válido en este caso. La mala luz es una novela literaria, cuyo disfrute no está tanto en la historia que se cuenta sino en cómo se cuenta.

Escrito en primera persona, el narrador y protagonista se traslada a vivir a Zaragoza con su amigo Jacobo. Ambos tratan de escapar de sus propias vidas, divorciados y melancólicos. Comparten largas horas de conversación, libros, copas... en un intento por ahogar sus vidas o eludirlas. De repente, Jacobo empieza a temer por su vida y reclama la compañía de su amigo por las noches. Las tertulias y la melancolía compartida antes alrededor de la mesa de un bar, se traslada a la casa de Jacobo hasta que un día éste aparece apuñalado. Nuestro narrador tratará de encontrar al asesino y en este proceso, prácticamente, tomará posesión de la vida de su amigo como escape a la suya propia.

"Allí, afuera en donde ahora se divisa sólo esta acuarela oscura batida por el viento, hasta hace poco estaba mi vida, una vida de la que me he resbalado como un anciano en una senda cubierta por el hielo. Estoy en la casilla de las tibias y la calavera, no recuerdo cuántos turnos me toca permanecer sin jugar".
"La muerte es ese trozo de mesa en el que falta una taza de café con leche. Hay que dejar una silla vacía si quieres morir como Dios manda y que alguna vez alguien te recuerde; y, Jacobo, las sillas vacías que tú dejas nadie las ve, están en una casa sola y cerrada. Por eso, quizá, siento que tu muerte me pertenece, que has muerto sólo para mí como, si hubieran sido las cosas al revés, yo habría muerto para ti solo."


Castán ha demostrado, y lo ratifica aquí, que es un maestro del relato. Tanto, que ni es necesario conocer su trayectoria para adivinarlo. Cada capítulo de la novela es un relato en sí mismo, y el conjunto de todos ellos han hecho una novela de pura literatura. Un historia desgarradora, de misterio. Pero no por el enigma del asesinato sino por lo sombrío de una vida llena de obsesiones, invadida por la melancolía. Una vida apagada, que sobrevive bajo la mala luz.

Y, posiblemente, en las librerías también se encontrará la novela con mala luz. Lejos de los grandes focos. Apenas iluminada, discreta, desapercibida... Ni siquiera, ahora que acaba de publicarse, aparece en la portada de la página web de su editorial, o en la sección de "Imprescindibles Ficción". Y todo porque no cuenta con grandes estrategias de mercadotecnia para venderse. En cualquier caso, si les gusta, solamente, leer, éste no será su libro de cabecera. Pero si lo que buscan es disfrutar de la literatura, del arte de escribir, no pierdan la pista a Carlos Castán. Y, sobre todo, disfruten de La mala luz. No es nada mala...

[Primer Capítulo - Leer]

LA MALA LUZ
Carlos Castán
Destino, 2013
232 Págs.



5 comentarios :

  1. Acabo de aterrizar en tu blog y tras leer la primera reseña con la que me topo me lo llevo apuntado!
    Una tentación!
    Gracias por tu reseña.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por la reseña ¡lo leeré sin duda!
    y te sigo, que aún no lo hacía :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por seguirme!

      Espero que te guste la novela, a mi me encantó. Es muy literaria. Ya veremos en tu blog que reseña haces cuando la leas ;)

      Eliminar
  3. He visto que alguien te comentaba en blogger y así he llegado a tu blog. La novela que comentas de Castán me parece atractiva y si es, como dices, 'pura literatura', `pues más que mejor. Me la apunto para buscarla y a ti te comienzo a seguir a través de blogger.net.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Juan Carlos!

      Es una novela muy buena que merece la pena leer.

      Ya veo que tú también tienes blog, así que te sigo de vuelta ;)

      Un saludo

      Eliminar

Design: WS · Logo designed by Ane Torres TOR.